De los 130
compromisos con enfoque de género definido en el acuerdo de paz con las Farc,
solo cinco se han implementado completamente. Un informe presentado por el
Instituto Kroc sostiene que los principales rezagos están en el punto sobre Reforma
Rural Integral, sustitución de cultivos de uso ilícito, garantías de seguridad
y reincorporación de mujeres excombatientes.
El pasado 31 de
octubre de 2018, el Instituto Kroc de la Universidad de Notre Dame (Estados
Unidos), ONU Mujeres, la Embajada de Suecia y la Federación Democrática
Internacional de Mujeres (FDIM) publicaron un análisis sobre los avances y desafíos
del enfoque de género en la implementación del Acuerdo Final, firmado entre el
gobierno colombiano y las Farc.
Este informe, que
recoge datos entre diciembre de 2016 y junio de 2018, sostiene que si bien es
innovadora la inclusión del enfoque de género en el acuerdo, los compromisos
definidos están tardando en cumplirse.
El Instituto Kroc
identificó que de las 578 disposiciones que se encuentran en el acuerdo, 130
tienen enfoque de género. De este número, según el análisis, el 51% de los
compromisos no han iniciado, el 38% están mínimamente implementados; el 7% han
alcanzado un nivel intermedio de implementación; y solo el 4% de los
compromisos (cinco disposiciones) sí se han implementado completamente.
Igualmente, afirma
que “hay una brecha significativa entre los compromisos con un enfoque de
género que no han iniciado implementación (51%) y la proporción del total de
compromisos en el Acuerdo que no han iniciado implementación (37%)”.
Los retrasos se concentran
en el punto 1, sobre Reforma Rural Integral; el 2, sobre participación política
y punto 4, sobre la solución al problema de las drogas ilícitas.
En el primer punto,
por ejemplo, el informe sostiene que para lograr la equidad de género en las zonas
rurales, es importante que la titulación, adjudicación y formalización de las
tierras corresponda a las mujeres en un 50%, lo cual no se está implementando.
En este aspecto, el
Informe Nacional del Índice de Género en los Objetivos de Desarrollo Sostenible,
publicado un día antes por la Ruta Pacífica de las Mujeres en alianza con Equal
Measures 2030 y la Fundación PLAN, asegura que falta involucrar mucho más a las
mujeres en los planes de acceso a tierras y discusiones sobre el desarrollo
territorial de su región, a pesar de que ellas mismas han exigido entrar en los
espacios de construcción para que sus voces sean reconocidas.
Pone de presente a
las 59.000 mujeres que han participado en las pre-asambleas de los 155
municipios con rutas veredales de los Planes de Desarrollo con Enfoque
Territorial, según la información de la Agencia de Renovación del Territorio.
En lo que se refiere
al trabajo para erradicar las drogas ilícitas del país, el informe presentado
por el Instituto Kroc asegura que en el Programa Nacional de Sustitución de
Cultivos de uso Ilícito no existe una ruta específica para que las mujeres sean
involucradas activamente, además de que siguen enfrentando una fuerte
estigmatización por sembrar cultivos de coca.
“Es primordial fortalecer
las condiciones económicas y de seguridad de las mujeres jefas de hogar en el
campo, a través de programas especiales de apoyo en protección, educación,
salud, capacitación vocacional, y medidas que apunten a la reorganización
social de las tareas del cuidado”, señala el documento.
De igual forma,
persisten los desafíos en cuanto a la participación política efectiva de las
mujeres, garantías de seguridad y protección para las líderes sociales, defensoras
de derechos humanos, comunidades y mujeres excombatientes. En este último
aspecto advierte que las iniciativas de reincorporación no tienen un enfoque de
género. Muchas mujeres han tenido que emprender por su cuenta proyectos
productivos, sin la asistencia del Estado adecuada para ayudarlas con el
cuidado de sus hijos, por ejemplo.
Ambos informes lanzan
un llamado urgente al gobierno para que implemente el enfoque de género de
manera transversal en las políticas públicas estatales, y que estos sean pasos
concretos que se den de manera coordinada entre las instituciones que están a
cargo de la implementación del acuerdo de paz.
Por un lado, el
documento realizado por la la Ruta Pacífica de Mujeres sugiere que la
aplicación del enfoque de género es una oportunidad para alinearse a la agenda
global a través de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por otro lado, el
informe presentado por el Instituto Kroc sostiene que la participación directa
y significativa de las mujeres conlleva a una paz más duradera y
transformadora.
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